martes, 29 de julio de 2014

To Be Loved

A pedido de nuestros oyentes, comenzaremos a publicar el material musical exclusivo de EL ALFA Y LA OMEGA, el álbum elegido esta semana es: To Be Loved (en español: Ser amado)

Este es el octavo álbum de estudio del cantante y compositor canadiense Michael Bublé. El álbum ha sido lanzado en el Reino Unido el 15 de abril de 2013, antes de la emisión en Canadá el 22 de abril y los Estados Unidos el 23 de abril.

El álbum fue precedido por el lanzamiento del primer sencillo, la composición original "It's a Beatiful Day", lanzado el 25 de febrero de 2013. El álbum cuenta con cuatro canciones originales y covers de diez. El 13 de septiembre de 2014, Michael Bublé regresa a Buenos Aires para presentar su sexto disco To be loved, álbum que cuenta con catorce temas, entre los que se encuentra el clásico de Frank y Nancy Sinatra "Something stupid". Además, participa Bryan Adams en el tema "After all".

Material gentileza de Jazz46
Para pedidos jazz46@redesdelsur.com

Fiesta de la Transfiguración del Señor

La tradición ha situado la escena en el monte Tabor. El texto de Mateo se limita a decir que "en un monte alto". Imaginemos la escena en tres tiempos: subida, estancia y bajada. Mientras suben, los discípulos llevan en su mochila el desconcierto causado por las palabras que Jesús les ha dicho un poco antes (cf Mt 16,24-28). No saben qué significa cargar con la cruz o perder la vida para ganarla. Nosotros subimos también a ese Tabor con nuestras dudas y aflicciones. Y la ascensión se nos hace pesada. El camino da vueltas y vueltas. En la cima del monte tiene lugar una experiencia de la belleza de Dios. Debió de ser de tal magnitud que Pedro, en nombre de los otros, exclama: "¡Qué bueno/bello es estar aquí". También podría haber dicho: "Si seguirte a ti consiste en esto, yo me anoto en esto". Es la experiencia de ver que "todo concuerda": Moisés (la ley) y Elías (los profetas) levantan acta de que Jesús no es un impostor sino el Mesías anunciado ("conversaban con Jesús"). Por si fuera insuficiente el testimonio de estos dos notarios del Reino, se oye la voz del que todo lo puede: "Este es mi Hijo amado". Tanta concordancia produce miedo. Y otra vez, como en el relato, Jesús tiene que repetir el mismo mensaje: "No tengan miedo". Pero añade algo: "No se lo cuenten a nadie".

La bajada debió de ser en silencio. Hay experiencias para las cuales no disponemos de palabras adecuadas. Y, sin embargo, se trata de experiencias que nos permiten seguir caminando en el llano con más sentido y con más esperanza. «Pasados como ocho días después de estas palabras, se llevó consigo a Pedro, a Juan y a Santiago y subió al monte a orar». Notemos en primer lugar cómo enlaza esta escena con la anterior. «Después de estas palabras»: referencia clara a las nuevas condiciones que acaba de poner a todo el que quiera hacerse discípulo suyo, motivadas por el hecho que los discípulos han descubierto que era el Mesías de Dios, pero que, por culpa de su mentalidad equivocada, identificada plenamente con la expectación mesiánica triunfalista de Israel, se han resistido a aceptar que el Mesías debía fracasar. «Pasados como ocho días»: la partícula «como» tiene valor comparativo, poniendo de relieve el número «ocho». Mt 17,1 y Mc 9,2 hablan de «seis» días, aludiendo a la creación del hombre; Lucas hace referencia al día después de la creación visible, el «octavo», es decir, al mundo definitivo, a la tierra prometida inaugurada con la resurrección de Jesús, que tuvo lugar «el primer día de la semana». El contenido de esta nueva escena tiene que ver con la predicción que ha hecho sobre la muerte y resurrección del Mesías.

«Tomó consigo a Pedro, a Juan y a Santiago»: de entre «los discípulos»o, lo que es lo mismo, del grupo de los Doce, es decir, de entre «los seguidores» que siguen plenamente identificados con la institución judía, Jesús separa a los tres más reticentes: Pedro, el portavoz de este grupo; Juan y Santiago, los dos hijos de Zebedeo. Son precisamente los tres primeros discípulos a los que Jesús llamó. Simón, sin embargo, aquí es nombrado «Pedro», por su tozudez; Juan ha pasado delante de Santiago: de hecho, Pedro y Juan aparecerán juntos frecuentemente en los Hechos de los Apóstoles, como líderes del grupo. Si lo compara­mos con la lista de la elección de los Doce, notaremos que allí Jesús respetaba los lazos familiares (Simón... y An­drés, su hermano, y Santiago y Juan y...»), sin hacer ninguna clase de discriminación entre ellos («y... y...»). Ahora, en cambio, los «toma consigo», como líderes que son del grupo de los Doce y teniendo en cuenta su personalidad. Todavía alientan aspiraciones de poder. Conviene separarlos del grupo, la revelación que les ha hecho sobre la suerte del Mesías y la nueva llamada al discipulado, dirigida a todos como quien dice haciendo borrón y cuenta nueva, no ha servido para hacerlos reflexionar.

«Subió al monte a orar»: es Jesús quien toma la iniciativa de subir para orar. Siempre que están en juego asuntos importantes, Jesús se dispone a orar. «El monte», con artículo, pero sin otra determinación, es el nuevo lugar donde Jesús se pone en contacto dialogante con el Padre. Se opone al monte Sión, donde se encuentra el templo de Jerusalén. A nivel psicológico, el monte acerca el hombre a Dios. El hombre está repleto de mitos. No podemos ir por la vida desmitificándolo todo: es necesario aprovechar, como lo hace Jesús, el lenguaje de las cosas. Los discípulos se obstinan en que la Escritura no habla sino de la victoria definitiva del Mesías sobre los enemigos del pueblo de Dios. Le aducen textos y más textos. Toda la tradición está a su favor. Ya ha pasado un lapso de tiempo considerable («como ocho días»), y no están dispuestos a ceder. «Lo esconde», se dicen; «Se hace el humilde», «¡El Mesías no puede fracasar, porque tiene a Dios a su favor!». Jesús se retira para pedir luz. «Mientras oraba», se le despeja el horizonte (sólo él reza; los otros, los encontraremos «dormidos», completamente despreocupados de su suerte).

El cambio externo que se produce en la figura de Jesús -la mal llamada «transfiguración»- no tiene por función anticipar la futura gloria de Jesús resucitado, como se suele comentar. Daría la razón a los discípulos: « ¡Ya lo decíamos nosotros que triunfaría!» No, su función consiste, en primer lugar, en suscitar dos figuras del pasado que encarnan toda la Escritura: Moisés y Elías representan la Ley y los Profetas, lo que nosotros llamamos el Antiguo Testamento. Jesús, con tal de poder conversar con personajes de la antigüedad, ha sido revestido con una aureola, indicándose así que la escena no pertenece al presente. En segundo lugar, se anticipa, ciertamente, la escena de la resurrección, pero no como una pregustación de la gloria futura, sino como una reafirmación de lo que Jesús les había predicho anteriormente: «Este Hombre... será ejecutado y resucitará al tercer día».

La misma expresión: «Y, miren, dos hombres... con vestidos resplandecientes», se repetirá en la escena del sepulcro vacío, para recordar a las mujeres (dimensión femenina del grupo) que el Mesías tenía que morir y resucitar. Todavía se aparecerán una tercera vez, de nuevo a los discípulos, después de la ascensión de Jesús, a fin de disuadirlos de esperar una manifestación inminente y clamorosa del reino de Dios. La función de la escena de la transfiguración consiste, pues, en visualizar lo que antes se había formulado de palabra: Moisés y Elías encarnan la Escritura que Jesús les había aducido en su momento, con el fin de hacerles ver cuál era el plan de Dios sobre el Mesías. El significado central de este relato es la revelación del Hijo de Dios. A mitad de camino entre la teofanía del Jordán (bautismo) y los hechos pascuales (resurrección), la altura de la Transfiguración sirve de lugar privilegiado para contemplar en visión panorámica todo el misterio de Jesús. El redactor centra el foco de su intención pedagógica no precisamente en la glorificación del Señor sino en la iluminación de la fe de los tres discípulos. El punto de encuentro entre la revelación y la fe es la persona de Jesús, el Hijo de Dios. El mismo es la nueva ley viviente que el Padre promulga a la Iglesia.

Sobre la montaña aparecen Moisés y Elías hablando con Jesús (la ley y los profetas, dicen algunos); Pedro reacciona como siempre y se ofrece para hacer tres tiendas; quiere quedarse, permanecer allí, porque humanamente es mejor quedarse en la gloria de este monte que emprender el camino a Jerusalén. Después de esto, sigue como centro de la unidad la teofanía, con una doble manifestación: una visual y otra acústica, la nube y la voz desde el cielo. Los dos signos visibles manifiestan la gloria de Dios, son signos reales de su presencia especial, actualizada, perceptible. En esta teofanía el Padre proclama a Jesús ante la pequeña comunidad representada en los tres discípulos como siervo de Yahveh al mismo tiempo que Mesías, todo ello elevado a la definitiva revelación de que es hijo suyo en sentido propio y único. La voz de Dios "desde la nube" en un "alto monte" evoca la revelación de Yahveh a Moisés en el Sinaí: Jesús es el nuevo Moisés. Desde la nube, en el Sinaí, la palabra de Yahveh dio la ley a Moisés. En el alto monte, la voz le habla a la pequeña Iglesia para decirle la única palabra que el Padre dirige a los hombres en todo el Nuevo Testamento al presentar a Jesús como ley viviente: "Escúchenlo".

Este imperativo reconoce en Jesús el profeta prometido, el Maestro de quien los discípulos deben aceptar el mensaje acerca del seguimiento por el camino de la cruz. El alcance de este imperativo es universal, es la firma con que el Padre suscribe todo el mensaje de Jesús. Por eso, todos nosotros estamos llamados, como los discípulos, a bajar de la montaña y emprender el camino del hermano, del pobre, porque en su rostro es donde se revela la gloria del Padre.

Los Templarios - Primera Parte

Tras la primera Cruzada, nueve caballeros franceses decidieron fundar una Orden, entre cuyas intenciones, y a diferencia de lo que sucedía con los cruzados, no estaba la de combatir sistemáticamente a los musulmanes. Tampoco asistían a pobres y a enfermos, cuya labor desarrollaban los Caballeros de San Juan (más tarde, Caballeros de Malta) o poco después también los Hospitalarios, creados en 1120, ni tampoco quedaban circunscritos a un ámbito territorial de actuación, tal es el caso más tardío de los Caballeros Teutónicos, surgidos hacia 1198 en los territorios del Báltico. Su especificidad no parecía ser otra sino la de defender a los cristianos que peregrinaban a los Santos Lugares. Hugo de Payns, quién fuera realmente el promotor inicial y su primer Gran Maestre, Geoffroy de Saint-Omer, Geoffroy Bisol, André de Montbard, Payen de Montdidier, Archambaud de Saint-Amand, Gondemar, Rossal y Hugues de Champagne se instalaron en Jerusalén y fundaron la Orden de los Caballeros del Temple en 1118. Balduino II, que reinaba entonces en la ciudad de Jerusalén, les permitió establecer sus cuarteles generales en una sala de su palacio, situado cerca de la mezquita de Al-Aqsa, llamada también La Única, en la explanada del que fuera antiguo Templo de Salomón y del que, por dicha razón, tomaron el nombre de templarios… Ciento noventa y seis años de vida para una organización poderosa a la par que controvertida, veintidós Grandes Maestres hasta que en 1314 desaparecen.

Cerca de sus cuarteles se encontraba también la mezquita de Omar, conocida como la Cúpula de la Roca. Para la tradición judía era el lugar en el que se encontraba el santum santorum del Templo de Salomón, estancia en la que supuestamente estaba depositada el Arca de la Alianza. El Templo de Salomón fue construido por Hirma alrededor del año 1010 antes de nuestra era, siendo destruido, en lo que fuera su primera construcción, por el rey Nabucodonosor en el 587 aC y, tras sucesivas reconstrucciones, finalmente por el emperador romano Tito en el año 70 dC. Estaba asentado sobre el monte Moriah, cuya cima rocosa alberga y le da nombre -la Cúpula de la Roca es su último vestigio. Según refiere la Biblia, en este lugar el ángel le pidió a Abraham el sacrificio de su hijo Isaac, deteniéndolo poco después tras comprobar la obediencia ciega del patriarca. También es igualmente importante para los musulmanes, pues desde su cima ascendió el propio profeta tras su muerte. La roca presenta además, según esta tradición, las hipotéticas huellas del pie de Mahoma y de la mano del arcángel Gabriel que se le apareció. La mezquita de Omar, construida en el 692 es de base octagonal… estructura que servirá de modelo para numerosas construcciones templarias. Interesados como estaban por la Cábala concedían gran importancia a la ciencia de los números. De hecho, este tipo de planta será una de las más empleadas, dado que el número 8 simbolizaba para ellos la armonía entre los mundos material y espiritual.

Asumieron la regla de San Agustín e hicieron votos de pobreza, hasta el punto de hacerse llamar Pobres Caballeros de Cristo. Momento a partir del cual se ocuparon de la protección de los cristianos en Jerusalén, sus caminos y alrededores. Por lo que concierne a la regla monástica, Hugo de Payns se sirvió de uno de sus amigos más influyentes entre la monarquía y el clero de la época, San Bernardo, fundador de la abadía de Claraval y perteneciente a la orden del Cister. Esta orden, hasta la fundación del Temple, había sido refugio para caballeros y trovadores que, hastiados de los trasuntos cortesanos, decidían retirarse a la vida contemplativa. Fundada en 1098 por San Roberto en la abadía de Citeaux (Francia), se proponía la renovación y recuperación de los ideales benedictinos desbancando a la antaño todopoderosa Orden de Cluny, de la que procedía y cuya regla enmendaba en un intento por regresar a la pureza de la regla originaria. San Bernardo de Claraval sería quien redactaría los estatutos de la orden del Temple, basándose en la regla de San Agustín. Animando incluso a sus familiares -entre ellos, los condes de Champaña- para que participasen en su fundación con donaciones y legados. De hecho, su tío André de Montbard será uno de los nueve caballeros fundadores. Inicialmente, se habían planteado cuestiones de conciencia ante la sola idea de una milicia cristiana, pues pudiera resultar teologalmente contradictorio con el mensaje pacificador y amoroso de Cristo. Pero la defensa encendida que realizó San Bernardo con su texto De Laude Novae Militiae (Elogios a la Nueva Milicia) durante el Concilio de Troyes, celebrado en la Francia de 1128, le permitió a la Orden del Temple obtener finalmente el reconocimiento del papa Honorio II. Para arrojar cualquier sombra de duda, algunos años después, la bula Omne Datum Optimum publicada en 1139 por Inocencio II reconocía a los Templarios como defensores de la Iglesia por expresa voluntad divina ante los adversarios y enemigos de Cristo, con lo que quedaban completamente legitimados en su propósito y fundación.

Desde entonces sus vidas quedaron perfectamente regladas, entre ellos los votos de celibato y pobreza, a la par que sus signos perfectamente definidos. Su estandarte, el Boussant -bandera partida en dos cuarteles, uno blanco y otro negro, y donde junto con la cruz templaria aparece la divisa de la Orden Non Nobis, Domine, non Nobis, Sed Nomini tuo Da Gloriam (No a nosotros señor sino a tu Nombre sean dada toda la gloria). En relación a estas últimas, debe saberse que, atendiendo al sistema altamente jerarquizado de la Orden, el Gran Maestre, los comendadores y los caballeros llevaban un hábito blanco, los capellanes un hábito marrón, los sargentos un hábito gris, al igual que los escuderos que se iniciaban en la caballería, y los artesanos y domésticos un hábito negro, intentando con los colores reflejar igualmente el estado evolutivo de sus devotos servidores. Pero cubriéndose todos, aunque no la llevaran de manera permanente, con una capa blanca como símbolo de pureza y, sobre el hombro izquierdo, la cruz roja paté. Es importante reseñar que la Cruz, más allá de las connotaciones cristianas, guardaba el simbolismo propio de su naturaleza esotérica. Extraída igualmente de la figura del octaedro, que sirve como planta de sus templos y al que ya nos hemos referido, por los triángulos que forman sus aristas, la cruz venía a representar los cuatro puntos cardinales, algo así como el mapa cósmico elemental de la creación. Pero sin lugar a dudas, lejos ya de entenderse la vía mística como algo puramente exclusivo de ascetas y eremitas, viene a significar aquí también la confluencia o, mejor, el anclaje de lo espiritual (representado por el eje vertical) en el mundo material (eje horizontal), al objeto de moldearlo y evolucionarlo… una vez más, la unión de cielo y tierra propugnados por la doctrina cristiana.

Se constituía entonces una orden de monjes soldados, cuyos postulados eminentemente cristianos hacían conjugar la vida monástica con la actividad guerrera. Un controvertido punto que sin embargo no superará las reticencias iniciales debilitando su legitimidad futura, dado que quiebra en origen la mínima coherencia teológica. Y es que el concepto cristiano de guerra justa en términos de guerra santa -como también sucede con su equivalente islámico de yihad- queda pervertido en su sentido. En su interpretación más purista, hace referencia a una actitud personal que el individuo debe tener para consigo mismo. El creyente debe guerrear contra su propia naturaleza inferior, por expresarlo de alguna manera, para poder acceder así a los planos superiores de conciencia y espiritualidad. Pero lo que en principio es perfectamente acertado, por contra, cuando el concepto es tomado en su literalidad más expresa se extrapola en términos de combate físico contra el infiel, cayendo en un fanatismo religioso que dista mucho del perfeccionamiento espiritual que se busca en el creyente.

¿Qué es el Karma?

El concepto de karma es frecuentemente interpretado erróneamente, como algo negativo, inclusive en Asia, en donde el concepto ha sido incorporado a la cultura en el curso de la historia. Tal vez, esto se debe a que el concepto de karma fue aplicado para alentar a las personas que vivían en situaciones de desventaja dentro de la sociedad a conformarse ante las circunstancias, asumiendo todo como fruto de su propia obra y de las causas negativas realizadas en el pasado. El sentido de culpa, sin embargo, acarrea una grave sensación de impotencia y de angustia.

Por el contrario, el karma permite comprender que el destino depende de cada uno y que cada persona tiene el poder de transformar su vida para bien en cualquier momento. Karma –que significa acción— resume el principio de la causalidad del universo, similar a la de la ciencia moderna, en donde cada acción tiene su correspondiente resultado. Incluye, además, los aspectos espirituales, tales como la sensación de felicidad, miseria, gentileza y crueldad.

De acuerdo a la definición enciclopédica se nos dice lo siguiente: Karma: Palabra sánscrita que significa trabajo o acción. Según algunas creencias, el destino de un ser humano, tanto en su vida actual como en sus futuras reencarnaciones, esta prefijado por el conjunto de sus acciones y pensamientos, o sea el karma. El karma es, por tanto, una continua evolución, un constante devenir, que no se detiene hasta que el hombre se libera, gracias a la elevación moral, de las cadenas de las reencarnaciones.

Según el pensamientos y las enseñanzas de La Nueva Era: el Karma: es el resultado del uso de la vida a través del tiempo. Es el efecto de lo que hemos decidido libremente hacer, pensar, sentir e irradiar a la vida, a través del uso de la energía de Dios. Recordamos que esa energía pura nos es ofrecida por la Divina Presencia constantemente desde que fuimos creados por el Padre Amor, junto a Su energía nos dio los poderes de pensamiento y sentimiento que nos capacitara como co-creadores con El, y como si esto fuera poco, también nos dio libertad... libre albedrío para crear con esa Su Energía lo que fuese nuestro deseo.

La Ley Kármica, según la Nueva Era, esta muy unida al Principio de Causa y efecto que rige la creación entera. Nada ni nadie puede llegar a pensar que le es posible dañar alguna parte de vida y no asegurarse esa experiencia para si mismo por Ley de Circulo, ya que así actúa la vida, como un círculo que nos trae lo que le hemos dado alguna vez, lo recordemos ahora o no. No existe la injusticia, cada energía que utilizamos en forma de pensamiento, sentimiento, palabra o acción lleva nuestro sello personal y reconoce en su retorno exactamente su fuente, o sea su creador. Tampoco existe el castigo, solo retorna con un fin... ser libre de la calificación imperfecta que la ha aprisionado quien sabe durante cuanto tiempo, y cada experiencia que llega a la pantalla de nuestra vida, lo hace con el fin de que aprendamos, no de dañarnos.

La forma en que recibamos esas experiencias, la forma en que las tomemos y las tratemos, determinara cuanto karma será redimido o cuanto aumentado. Al usar el Libre albedrío hemos creado una herencia de karma, el bien hecho se convirtió en cada bendición que hoy disfrutamos y el mal en el peso de las creaciones que nos acompañan hasta que revirtamos ese error.

Señor Agosto o Caraí Agosto

El 1º de agosto, según la tradición dice que se toma caña con ruda en los hogares del litoral y Mesopotamia argentina. En ayunas o de lo contrario no tiene el mismo efecto. La creencia popular considera que sirve para combatir los supuestos males que vienen con el mes más frío del año: agosto. La bebida en estos tiempos se ha modernizado en sus componentes. Del licor fabricado con chañar, algarroba, patay o tunas, se pasó a la caña y el lugar de la mezcla de hierbas medicinales ahora es ocupado por la ruda. Según cronistas de la conquista, en esta época del año se producían grandes lluvias, las que, agregando el frío estacional, provocaban enfermedades epidemiológicas. Muchas aldeas se diezmaban a causa de las pestes. Los nativos encontraron la forma de combatir los males. A través de sus chamanes elaboraron el remedio consistente en mezclar hierbas con licores, del cual debía beberse un trago al comenzar la estación de las lluvias. 

La bebida se elabora días antes, y debe ingerirse como primer alimento del día. Esta costumbre se remonta a varios siglos, cuando culturas aborígenes a través de la elaboración de un remedio consistente en mezclar hierbas con licores pretendían prevenir las enfermedades que se contraían durante la época del año, y en el mes de Agosto en la que se producían grandes lluvias, a parte del intenso frío. Según historiadores, el encuentro de culturas generó la predominancia de la conquistadora que cambió los componentes, llegando a nuestros días como se la conoce. El primero de agosto se toma una copita de caña con ruda, brebaje que se prepara con anticipación para que macere: se compra una botella de caña, se echan dentro algunas hojas de ruda, se la cierra y se la guarda. Llegado el momento, se la sirve a los seres queridos para que tengan un buen año. 

Cuales son los componentes de esta milagrosa bebida: Ruda: La ruda es una planta perenne perteneciente a la familia de las rutáceas. Posee tallos erguidos y ramosos, de unos 70 centímetros de altura; hojas alternas gruesas compuestas de hojuelas partidas en lóbulos alargados y de color garzo azulado, flores menudas de cuatro pétalos de color amarillo en corimbos terminales y fruto capsular con abundantes semillas negras pequeñas y en figura de riñón, de olor desagradable. La hoja se suele emplear en medicina. Se la mezcla con alcohol para frotar los músculos y evitar calambres. También para combatir estados gripales. Con un preparado no muy fuerte se fricciona la espalda del enfermo. Es poco exigente con respecto a suelos, prospera bien en terrenos secos, pedregosos y expuestos al sol. Los climas templados o templados fríos son los más favorables. Caña: La caña es una bebida alcohólica destilada de la caña de azúcar dulce. Lugar de origen de la planta: Europa meridional.

El CARAÍ AGOSTO es un CARAÍ DEL ÁRA (del guaraní), es decir un Caraí o señor del tiempo cronológico, de lo que va a venir. Es esta una vieja creencia, la del mes de agosto, que vinculó creencias guaraníes con creencias hispánicas. Las misiones jesuíticas y franciscanas fueron los ámbitos donde más se promovieron estas tradiciones, y entre ellas surgió la ruda, una planta medicinal pero más mágica. Si bien se entrecruza muchas veces lo medicinal con lo mágico, en la tradición guaranítica existen plantas más medicinales y otras más ligadas a lo mágico. La ruda es una de las plantas mágicas que existen en Corrientes, y desde esa magia se la vincula a lo medicinal.

miércoles, 23 de julio de 2014

Nuestra Señora de Lis o Virgen de la Almudena

En 1623, Isabel de Borbón, primera esposa de Felipe IV, acudió a la iglesia de Santa María para pedir a la Virgen de la Almudena dar a luz felizmente. Con este motivo se trasladó la Virgen desde un altar lateral al altar mayor, descubriéndose detrás de unos maderos que tapaban el retablo del altar mayor una pintura de una Virgen, a la que bautizaron con el nombre de Nuestra Señora de Lis, por la flor que lleva en la mano derecha.

Aunque se cree que la imagen fue pintada al consagrarse la iglesia poco después de 1085, año en que Alfonso VI conquistó Madrid, permaneciendo mucho tiempo en completo olvido tras la aparición milagrosa de la imagen de la Virgen de la Almudena en un cubo de la muralla, la imagen del fresco data del siglo XIII o XIV. En 1638, el trozo de muro en que fue pintado se trasladó a los pies del altar y en 1834 a una capilla dentro de la iglesia de Santa María. Desde 1911 se encuentra en la cripta de la Catedral de la Almudena, siendo restaurada recientemente.

La leyenda cuenta que tras la conquista de Madrid por el rey Alfonso VI en noviembre de 1085, comenzó la búsqueda de la imagen de la Virgen que, casi cuatrocientos años antes, en el año 712, había escondido un herrero para evitar que los musulmanes la profanaran a su entrada en Madrid. Aunque nadie la había olvidado porque sabían de su existencia por los antepasados, se ignoraba el lugar exacto donde permanecía oculta.

Después de nueve días de constantes plegarias y preces un cubo de la muralla se resquebrajó dejando al descubierto la imagen de la Virgen flanqueada por dos cirios que la habían alumbrado durante los 373 años de forzoso “exilio”. La imagen fue trasladada hasta la entonces cercana y hoy desaparecida parroquia de Santa María, demolida en 1868 para ampliar la calle de Bailén. Desde entonces se la llamó “Virgen de la Almudena”, en recuerdo de la "almudayna" o ciudadela, en la que fue encontrada.

Según la tradición, la primitiva imagen fue tallada en vida de la Virgen por San Nicodemo, pintada por Lucas y colocada en el trono por San Colocero o Colócero. Algunos opinan que este Lucas no se refiere al evangelista (que era médico) sino a un pintor del siglo V. Y sigue contando la tradición que fue traída a España por el apóstol Santiago en el año 38.

De esta primitiva imagen se desconoce lo que fue de ella ni cuando fue sustituida por la actual. Y de ésta tampoco se tienen datos de cuando fue tallada ni quien fue su autor. La imagen actual es de finales del siglo XVI o principios del XVII y representa a la Virgen de pie, con el Niño en los brazos. Está realizada en madera de pino, se halla en la Catedral de la Almudena, calle Mayor, 82 en Madrid y se trata de un fresco de 1,53 x 0,92 cm.

Eros


En la mitología griega, Eros, era el dios primordial responsable de la atracción sexual, el amor y el sexo, venerado también como un dios de la fertilidad. En algunos mitos era hijo de Afrodita y Ares, pero según El banquete de Platón fue concebido por Poros (la abundancia) y Penia (la pobreza) en el cumpleaños de Afrodita. Esto explicaba los diferentes aspectos del amor. A veces era llamado, como Dioniso, Eleuterio, ‘el libertador’. Su equivalente romano era Cupido (‘deseo’), también conocido como Amor.

De acuerdo con la tradición iniciada por Eratóstenes, Eros era principalmente el patrón del amor entre hombres, mientras Afrodita presidía sobre el amor de los hombres por las mujeres. Su estatua podía encontrarse en las palestras, uno de los principales lugares de reunión de los hombres con sus amados, y a él hacían sacrificios los espartanos antes de la batalla. Meleagro recoge este papel en un poema conservado en la Antología Palatina: «La reina Cipria, una mujer, aviva el fuego que enloquece a los hombres por las mujeres, pero el propio Eros convence la pasión de los hombres por los hombres.»

En el pensamiento griego parece haber dos aspectos en la concepción de Eros. En el primero es una deidad primordial que encarna no solo la fuerza del amor erótico sino también el impulso creativo de la siempre floreciente naturaleza, la Luz primigenia que es responsable de la creación y el orden de todas las cosas en el cosmos. En la Teogonía de Hesíodo, el más famoso de los mitos de creación griegos, Eros surgió tras el Caos primordial junto con Gea, la Tierra, y Tártaro, el Inframundo. De acuerdo con la obra de Aristófanes Las aves, Eros brotó de un huevo puesto por la Noche, quien lo había concebido con la Oscuridad. En los misterios eleusinos era adorado como Protógono, el ‘primero en nacer’.

Posteriormente aparece la versión alternativa que hacía a Eros hijo de Afrodita con Ares (más comúnmente), Hermes o Hefesto, o de Poros y Penia, o a veces de Iris y Céfiro. Este Eros era un ayudante de Afrodita, que dirigía la fuerza primordial del amor y la llevaba a los mortales. En algunas versiones tenía dos hermanos llamados Anteros, la personificación del amor correspondido, e Hímero, la del deseo sexual.

La adoración de Eros era poco común en la Grecia más antigua, pero más tarde llegaría a estar muy extendida. Fue adorado fervientemente por un culto a la fertilidad en Tespia y jugó un importante papel en los misterios eleusinos. En Atenas, compartió con Afrodita un culto muy popular y se le consagraba el cuarto día de cada mes. Eros, muy enfadado con Apolo al haber bromeado éste sobre sus habilidades como arquero, hizo que se enamorase de la ninfa Dafne, hija de Ladón, quien lo rechazó. Dafne rezó al dios río Peneo pidiendo ayuda, y fue transformada en un árbol de laurel, que se consagró a Apolo.

La historia de Eros y Psique tiene una larga tradición como cuento popular del antiguo mundo grecorromano mucho antes de que fuera escrita, por primera vez en la novela latina de Apuleyo El asno de oro, siendo una evidente e interesante combinación de roles. La propia novela tiene el estilo picaresco romano, aunque Psique y Afrodita retienen su carácter griego, siendo Eros el único cuyo papel procede de su equivalente en el panteón romano.

La historia es narrada como digresión y paralelo estructural al argumento principal de la novela de Apuleyo. Narra la lucha por el amor y la confianza entre Eros y la princesa Psique, cuyo nombre es difícil de traducir apropiadamente, pues trasciende los idiomas griego y latino, pero puede considerarse que significa ‘alma’, ‘mente’, o mejor ambas. Afrodita estaba celosa de la belleza de la mortal Psique, pues los hombres estaban abandonando sus altares para adorar en su lugar a una simple mujer, y así ordenó a su hijo Eros que la hiciera enamorarse del hombre más feo del mundo. 

Pero el propio Eros se enamoró de Psique, y la llevó por arte de magia a su casa. Su frágil paz fue arruinada por una visita de las celosas hermanas de Psique, quienes hicieron que ésta traicionase su confianza. Herido, éste la expulsó y Psique vagó por la tierra, buscando a su amor perdido. Apuleyo atribuye en su obra una hija de Eros a Psique, Hedoné, cuyo nombre significa ‘placer’.

Santiago Apóstol


La tradición cuenta que Santiago el Mayor nació en Betsaida (Jerusalén) y que murió en el año 44 d.C. Según los Evangelios fue uno de los apóstoles de Jesús de Nazaret así como hijo del Zebedeo y hermano de San Juan Evangelista. Junto con Pedro y Juan, se dice, fue testigo de la agonía de Jesús en la cruz. Fue el primero de los apóstoles, al parecer, que recibió la corona del martirio, al ser decapitado por Herodes Agripa poco antes de la celebración de la Pascua.

Santiago el Mayor es el patrono de España. Ello se debe a la intensa labor de predicación realizada en Hispania. Tras salir de Jerusalén llega a Cádiz y, al poco, se traslada a Zaragoza y a Granada donde sus predicaciones no fueron bien recibidas. Según cuenta la leyenda, inspirado por la Virgen María, huyó a Galicia.

Estando en Zaragoza se le apareció María mientras oraba una noche junto al Río Ebro en compañía de sus discípulos y le encomendó levantar un templo cristiano en el lugar señalado por el haz de luz de la aparición. Como testigo de su visita, María dejó una piedra de jaspe señalando ese mismo lugar. Fue aquí donde Santiago y los suyos edificaron la primera capilla de adobe, junto al Río Ebro donde se construiría la Basílica del Pilar, uno de los lugares de peregrinación más populares de la comunidad católica hasta hoy.

Poco después partió a Jerusalén inspirado por María con la que se encontraría en Éfeso. Pese a las dificultades, se cree que dejaron algunos discípulos, siete de los cuales, tras su partida a Jerusalén, acudirían a Roma para ser nombrados obispos. Fueron denominados los Siete Varones apostólicos.

La tradición de los Siete Varones relata que los designados como obispos fueron los mismos que se hallaban con Santiago orando junto al Río Ebro cuando se apareció la Virgen "en carne mortal", poco antes de la asunción. Fue precisamente en esta ciudad donde ella le anunció la que sería su muerte precoz, por ello, se despidió de ella y de su hermano Juan y marchó a Jerusalén donde fue hecho prisionero y ajusticiado en el Monte Calvario. De camino a este lugar, según la leyenda, tuvo tiempo de convertir a algunas personas y de sanar a un ciego y un afectado de parálisis.

Santiago fue ejecutado durante la persecución religiosa iniciada por Herodes Agripa y su martirio fue el único recogido en los Hechos de los Apóstoles. Según una tradición sus discípulos recogieron el cuerpo y lo trasladaron en una embarcación de piedra por todo el Mediterráneo, costeando después el Atlántico hasta llegar a las costas gallegas, donde fue enterrado en Iría Flavio, donde el obispo Teodomiro lo encontraría en el siglo VII.

Aunque se desconoce la existencia de comunidades cristianas en la Galicia del siglo III, se ha documentado la existencia de algunas en la Bética y la Tarraconense en el siglo II de Nuestra Era. No obstante, no se puede descartar su extensión a Galicia un siglo más tarde ya que, entre otras cuestiones, es sintomático que Hispania acogiera el segundo concilio cristiano en Elvira, en el año 303, después del celebrado en Jerusalén, una vez finalizada la persecución iniciada por Diocleciano.

En el año 834 el rey Alfonso II otorgaba el primer diploma real a la iglesia de Santiago, que había sido fundada recientemente a raíz del hallazgo del que presuntamente, se creía, era el cuerpo del apóstol Santiago. Huelga a decir que el descubrimiento del sepulcro potenció el culto a Santiago y convirtió la sede apostólica compostelana en centro de atención. Esto se debió, en buena medida, a un desplazamiento de la atención que rodeaba la figura del santo hacia el occidente europeo desde Jerusalén.

Este cambio doctrinal e ideológico se vino gestando a lo largo de cuatro siglos. Para algunos historiadores si no se hubiera producido este fenómeno, el hallazgo del cadáver por parte del obispo Teodemiro de Iría no habría tenido, ni mucho menos, la repercusión que efectivamente tuvo. Las raíces más profundas del culto a Santiago el Mayor han de ser buscadas en la aparición de lo que se ha dado en llamar iglesias "regionales" o "nacionales" surgidas entre finales de la Edad Antigua y la alta Edad Media, En la formación de los reinos bárbaros tras la caída del Imperio romano se adquiere conciencia de la singularidad de las mismas lo que hará que, junto con el avance imparable del cristianismo se atribuya a ciertas comunidades la peculiaridad de tener un origen apostólico directo.

Con estos cimientos, el culto a Santiago siguió sustentándose y aumentando su popularidad por las siguientes causas: la consideración de Hispania como lugar de predicación de un apóstol, el desarrollo en la Cristiandad del culto a los apóstoles, el interés europeo occidental en la actividad predicadora de este apóstol debido a una cuestión de mera proximidad geográfica y la ausencia de culto funerario -sepulcral- de Santiago el Mayor en Palestina.

Steve Tyrell - I´LL TAKE ROMANCE

Cantante ganador del Grammy Steve Tyrell es un verdadero hombre del renacimiento. En sus cuatro décadas y media en el negocio de la música, que ha logrado un gran éxito como artista, productor, compositor, supervisor musical e intérprete. Steve fue el intérprete destacado con la Orquesta del Hollywood Bowl en su concierto apertura de la temporada en la que Frank Sinatra fue exaltado al Salón de la Fama del Tazón Hollywood. Además, a petición de la familia Sinatra, que repitió que el rendimiento en el Carnegie Hall. Esta es una de las raras ocasiones en que la familia ha llegado a la bóveda de los arreglos originales Sinatra compartirlos con otro artista. Su álbum actual, "I´LL TAKE ROMANCE", es una colección de canciones de amor con clásicos como "At Last", "The Way You Look Tonight" y "Talk to Me". Su espectáculo cuenta con su versión contemporánea de los clásicos del gran cancionero americano, así como la música de Burt Bacharach y Hal David.

Material gentileza de Jazz46
Para pedidos jazz46@redesdelsur.com

El radioteatro y el Viaje a la Luna, según EL ALFA Y LA OMEGA

El multipremiado programa EL ALFA Y LA OMEGA y sus dos conductores Alfredo Musante y Carlos Guzmán asombran con el modo de llevar el mensaje de la Buena Nueva, mediante un modo particular y diferente de comunicar a través de la radio. En esta oportunidad nos deslumbran reflotando el radioteatro, estilo radial que parece lejano en el tiempo pero a pesar de este, no pierde efectividad al momento de comunicar y entretener.

Con motivo de la celebración del 40º aniversario de la llegada del hombre a la Luna, a nuestros conductores se les ocurrió recordar este hecho histórico haciendo un breve radioteatro. En el conjugaron hechos reales con ficticios como los personajes que participaron. Para poner en sintonía al lector, les contaremos los diferentes capítulos que se fueron realizando:

2009.07.20-el comienzo
La historia comienza con el despegue del cohete hacia la Luna y el nombre de la Misión era ALFA 16: Al llegar a nuestro satélite natural y de iniciar el descenso, se activa una alarma y descubren que han viajado con un polizón. Este es un tal Hermenegildo, un oyente del programa que acosa, en el buen sentido, a los conductores de EL ALFA Y LA OMEGA. Personaje humilde, con una fuerte religiosidad popular, al ser descubierto con nuestros amigos acuerdan dejarlo en la Luna prometiéndole que volverán a buscarlo…

2009.08.22-primer contacto
A su regreso a la Tierra son llevados a juicio por su insubordinación en la misión, por lo cual son degradados de su cargo y confinados a ser oficiales de policía destinados a resolver casos de homicidio, recorriendo las calles de la ciudad californiana de San Francisco. Se convierten en el veterano y viudo Teniente Charles STONE y el joven detective Alfred KELLER. Todo transcurría tal cual lo previsto hasta ser informados que han recibido una transmisión de radio muy breve desde la Luna y que identificaron al abandonado Hermenegildo…

2009.09.02-no estamos solos
El hombre siempre quiso saber si era o no el centro del universo y nuestros dos oficiales son llamados a investigar unas transmisiones que confirmarían que no estamos solos. Se trata de los “bagartos”, seres provenientes de un planeta que se extingue y que han decidido invadirnos. Uno de los motivos de esta acción invasora es que han captado las transmisiones de Hermenegildo y han notado la falta de humanidad hacia un miembro de la propia especie. Ante esto, amenazan con destruir la Tierra salvo que se emprenda el rescate de este ser humano solitario que esta sobreviviendo en la Luna. Paralelamente, Hermenegildo ha comenzado a ser venerado como un Dios por los “bagartos”.

2010.07.20-el regreso
Las Naciones Unidas, junto con la NASA y otras agencias espaciales hacia un año llevaron a juicio por insubordinación al comandante STONE y al coronel KELLER por su incompetencia y mal comportamiento en la misión ALFA 16, llevada a cabo el 20 de Julio de 2009. Como sabemos la pena fue hacerles cumplir servicios como detectives en la ciudad de San Francisco. Para reivindicar su prestigio y restituir sus cargos de oficiales, se les otorga una segunda oportunidad, encabezando una misión de rescate a nivel mundial a la Luna, para buscar y traer de regreso al “astronauta” Hermenegildo, polizón de la misión ALFA 16, que milagrosamente ha sobrevivido en suelo selenita 365 días. Al llegar y encontrarse con Hermenegildo descubren que ha sobrevivido gracias a las enseñanzas que sin saberlo nuestros amigos, siguen dando a través del programa de radio EL ALFA Y LA OMEGA, donde la Palabra de Dios y la Fe han dado una fuerza sobrenatural permitiéndole sobrevivir en suelo selenita.

Pero para asombro de nuestros dos amigos, descubren que la Virgen María ha protegido con su manto a uno de sus hijos, recordando como lo afirmo Nuestra Señora de Guadalupe, consolando a Juan Diego en la colina de Tepeyac, en México ante la enfermedad de su Tío: “Escucha, ponlo en tu corazón, hijo mío el menor, que no es nada lo que te espantó, lo que te afligió, que no se perturbe tu rostro, tu corazón; no temas esta enfermedad ni ninguna otra enfermedad, ni cosa punzante, aflictiva. ¿No estoy aquí, yo, que soy tu madre? ¿No estás bajo mi sombra y resguardo? ¿No soy, yo la fuente de tu alegría? ¿No estás en el hueco de mi manto, en el cruce de mis brazos? ¿Tienes necesidad de alguna otra cosa? Que ninguna otra cosa te aflija, te perturbe…” Sin salir de su asombro cumplen su misión y regresan a la Tierra junto a Hermenegildo…

Después de haberles presentado una breve síntesis de esta historia, le preguntamos a uno de sus creadores, Alfredo Musante, director responsable del programa radial EL ALFA Y LA OMEGA y presidente de ANUNCIAR, sobre esta saga que ha tenido tanta repercusión entre los oyentes.

¿Cómo surge la idea de recordar el viaje a Luna de este modo?
-Como todas las cosas de este programa, surge desde la charla y el humor entre Carlos y yo. Un viernes nos reunimos a tomar un café para armar el programa y cuando recordamos que se iba cumplir cuarenta años del viaje a la Luna, Carlos me tiro la idea en bruto, y después de varios días le di forma. La compartí con Guzmán y salio el “episodio I” (risas), así fueron saliendo los otros “episodios”, pero esta vez en el “episodio IV” quisimos cambiar la historia ya que queríamos dejar un mensaje de fe, esperanza y lealtad, conjugado con el humor, lo absurdo y la ironía.

¿Cómo pueden conjugar el humor, la fantasía, la ciencia ficción con la fe?
En particular soy una persona que siempre me he interesado sobre los viajes estelares. Me apasiona la astronomía y por eso en los comentarios que realiza en off, nuestro amigo Jorge Sirvent aporta datos reales técnicos y científicos que nos va llevando entre la fantasía y la imaginación. Por ejemplo, el recordar a Gene Kranz cuando el Apolo XI alunizó en 1969 o cuando durante el accidente del Apolo 13 en 1970, donde Kranz mostró extraordinario control de sí mismo y de la angustiosa situación, coraje y criterio, resolviendo, gracias a su carisma, inteligencia y capacidad de liderazgo, difíciles situaciones en la dirección de los vuelos espaciales.

Obviamente es hacer historia adaptando todo al 2010 y de un modo diferente, personal y muy particular. Fijate como llegamos al absurdo que cuando alunizamos, recibimos desde Houston, los saludos de tres jefes de estado: Barack Obama; Cristina Fernández de Kirchner y el Papa Benedicto XVI.

¿Porque usaron nombres de profetas bíblicos para el cohete y las naves que se dirigen a la Luna?
Cómo sabes la NASA utilizo en las mayorías de las misiones como en los cohetes que las impulsaban a los dioses de la Mitología Griega y Romana. Quisimos hacer algo totalmente distinto, es decir, el Modulo de Mando ELÍAS lo hicimos en referencia al profeta ELIAS. Recordemos que en el Libro Primero de los Reyes capítulos 17 al 21 y en el segundo Libro de los Reyes, capítulos 1 y 2 de la Biblia se encuentra el relato del profeta arrebatado a los cielos, por un carro de fuego. Lo mismo que con el Modulo Lunar ELISEO III, que aterriza en la Luna, si recordás, Eliseo fue el sucesor de Elías.

Siguiendo con esto, el cohete que nos impulsa desde la Tierra se llama KERYGMA VII, palabra que etimológicamente viene del griego “khrissw” y significa “proclamar”. Se refiere a la predicación y proclamación que hicieron los Apóstoles una vez que Jesucristo ascendiera a los Cielos y les dejara la Misión de ir por todo el mundo anunciando su Palabra y bautizando en el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo (Mt. 28). Por supuesto que el número VII en la Biblia, representa la perfección. Por eso Jesús dirá a Pedro que debe perdonar a su hermano hasta 70 veces 7.

También puede expresar la perfección del mal, o el sumo mal, como cuando Jesús enseña que si un espíritu inmundo sale de un hombre puede regresar con otros 7 espíritus peores. O cuando el evangelio cuenta que el Señor expulsó 7 demonios de la Magdalena y la tradición cristiana continuó este simbolismo del 7. Por eso fijó en 7 los sacramentos, los dones del Espíritu Santo, las virtudes, etc.

- ¿“Hermenegildo” les da catequesis a ustedes?
Si es verdad, era un poco lo que queríamos buscar en esta historia. Más allá de la parodia, el humor y la locura de hacer algo así, ante las preguntas de STONE y KELLER al encontrarnos con este personaje, nos responde con diferentes pasajes bíblicos y se dan cuenta de la falta de caridad, de amor, de tolerancia que a veces tenemos los cristianos ante personas simples como Hermenegildo. Y Dios siempre nos da un llamado de atención por nuestra dureza de corazón…

Quise de alguna manera conjugar el texto del Deuteronomio 8-2,5 que nos hace acordar el largo camino que el Señor, hizo recorrer por el desierto al pueblo de Israel, y me detuve en el desierto, ya que ese panorama desértico, inhóspito y desolador que presenta la Luna, nos sirve para reflexionar sobre el desierto de nuestra vida que muchas veces sufrimos y que Dios permite para hacernos reflexionar. Sabemos que el desierto es más que un lugar de retiro, ya que por su extensión y por su aspereza tiene valores propios... Lleva en sí el signo de la pobreza, de la austeridad, de la sencillez más absoluta; el signo de la total impotencia del hombre, que descubre su debilidad porque no puede subsistir en el desierto y se ve obligado a buscar su fuerza y su amparo en Dios solo... El desierto es una tentativa de avance desnudo, desasido de todo apoyo humano, en la carencia de todo sustento terrestre, incluso espiritual, para encontrar a Dios…

- ¿Fue muy complicada la post producción, es decir, la búsqueda de toda la artística, la edición, los “efectos especiales”, ya que no es muy usual en programas de radios católicos, este tipo de producciones?
¡Que pregunta! Te puedo decir que en la preparación del guión, tarde una semana ya que trate de darle un sentido a la historia. Fijate que al finalizar el radioteatro hacemos mención que cuando el Modulo de Mando ELÍAS inicia su regreso a la Tierra, HOUSTON les informa de que hay posibilidades de temporal en la zona prevista para el amerizaje y redirigen al ELÍAS a una zona con tiempo estable. Concretamente a 1.500 Km. al sudoeste de las ISLAS MALVINAS, donde serán recogidos en el Océano Atlántico Sur por los tripulantes del Crucero ARA General Belgrano II. Llamado así en recuerdo del Crucero ARA General Belgrano que fuera torpedeado por el submarino británico HMS Conqueror, durante la Guerra de Malvinas, el 2 de mayo de 1982: Así quisimos homenajear a los 323 de sus tripulantes que perdieron la vida en las frías aguas australes.

Pero volviendo a la edición y a los efectos especiales, eso es lo que mas trabajo da: Ultimar los detalles, crear efectos para ser usados una sola vez como el localizador lunar (risas), extractar audios de Benedicto, Obama y Cristina, lo mismo que la voz del Capitán Escarlata. Pero cuando lo escuchas terminado es muy gratificante. Y como vos preguntas no es muy usual en los programas de radio católicas hacer algo así. Lo resumo en lo que dijera Juan Pablo II: “la Nueva Evangelización: Nueva en su ardor, en sus métodos, en su expresión…” y las palabras que dijera al inicio de su Papado desde la Plaza de San Pedro, cuando inauguró su pontificado, el 22 de octubre de 1978, al mundo entero: “No tengan miedo…”

- ¿María esta presente también en la Luna? -
(Risas) Aunque parece una locura, pero si. María está presente en suelo selenita: cuando la Misión del Apolo 11, se inició el día 16 de Julio de 1969, día de Nuestra Señora del Carmen, Neil Armstrong cumpliendo con los deseos de su esposa, que era muy devota de María, depositó una estampa de la Virgen de Garabandal en la Luna. Esta advocación de María, de un pueblo de Cantabria de nombre Garabandal en España, el 18 de Junio de 1961 se les manifestó a cuatro niños en 1961 como una continuación de su visita en Fátima. Nos pareció importante recordar este hecho y dar una nota más calida y de color en ese panorama que presenta la Luna, donde todo es gris y sin vida. Obviamente la que le “presta” su voz a la Virgen es nuestra locutora y amiga Mariela Vernas, que con dulzura, amor y autoridad de madre, nos ilumina y nos guía en el camino de su Hijo para ir al Padre, redondeando la historia con un mensaje de fe y consolación espiritual.

- Para concluir Alfredo, ¿esto termina acá…?
(Risas) Mira con la locura que tenemos Carlos y yo nunca se sabe, pero estamos pensando en muchas cosas nuevas con estos personajes… veremos que pasa en el futuro… muy próximo…

Con cara enigmática y tratando de disimular risas, Alfredo nos dejó para continuar su labor diaria. Eso si, se fue mirando hacia arriba, no la luna o las estrellas, sino para seguir buscando al que está más arriba, al Creador.

¿Es posible perdonar siempre a los enemigos?

Promediaba ya la vida pública de Jesús cuando una tarde, mientras les enseñaba a sus discípulos en Cafarnaún, Pedro le preguntó: “Señor, ¿cuántas veces tendré que perdonar a mi hermano las ofensas que me haga? ¿Hasta siete veces?” (Mt 18,21). Los maestros judíos solían discutir la cantidad de veces que una persona tenía que perdonar. Y los Doctores de la Ley habían llegado a la conclusión de que un hombre debía perdonar a su hermano hasta tres veces. Porque, decían, Dios en las Escrituras perdonaba siempre hasta tres veces, y la cuarta vez castigaba. En efecto, en el libro del profeta Amós se anuncia que Dios castigó a varios pueblos por el cuarto pecado cometido. Allí el profeta declara: “Por los tres crímenes de Damasco, y por el cuarto, no los perdonaré” (Am 1,3). “Por los tres crímenes de Gaza, y por el cuarto, no los perdonaré” (Am 1,6). “Por los tres crímenes de Tiro, y por el cuarto, no los perdonaré” (Am 1,9). Y lo mismo va diciendo de Edom, Ammón, Moab, Judá, Israel (Am 1,11.13; 2,1.4.6).

De estas palabras, los israelitas deducían que si el perdón de Dios se limitaba a tres ofensas, no había que pedirle a un hombre que fuera más misericordioso que Dios. Por eso no existía la obligación de perdonar más de tres veces. Pedro, al proponerle a Jesús perdonar hasta siete veces, lo que hizo fue tomar los tres perdones de los israelitas, multiplicarlos por dos, y agregarle uno. Y así, muy contento y satisfecho, pensaba haber dado un gran paso de generosidad, superando en misericordia a los maestros judíos. Esperaba, pues, escuchar las felicitaciones de Jesús.

Pero Jesús le respondió a Pedro de uno modo inesperado y sorprendente: “No te digo que perdones hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete” (Mt 18,22). La expresión “setenta veces siete” no significa 490 veces, como puede parecer si la tomamos literalmente (70 x 7 = 490). Incluso la versión del evangelio de Lucas, tomada textualmente, es aún más extrema: “Si tu hermano peca contra ti siete veces al día, y las siete veces te dice: «Me arrepiento», debes perdonarlo” (Lc 17,4). Siete veces al día, equivalen a ¡2.555 perdones al año!

Lo que Jesús quiso decir con esta frase simbólica es que debemos perdonar “siempre”, sin poner límites. Que el perdón no debe ser una excepción, o un favor que le hacemos a alguien, sino un modo habitual de nuestra vida. ¿Por qué usó Jesús la expresión “setenta veces siete”? Por la historia de Caín y Abel narrada en el Génesis. Allí se cuenta que Caín era tan malvado que cuando alguien le hacía un daño, él no se vengaba una vez sino siete veces (Gn 4,15). Este resentimiento se fue transmitiendo a sus descendientes de tal manera, que uno de sus nietos llamado Lámek adquirió el hábito de vengarse, por cada ofensa que le hacían, setenta veces siete (Gn 4,17-24). Y fue esa violencia creciente la que provocó la ruina de la sociedad de aquel tiempo, con el diluvio universal.

Recordando esta vieja historia, Jesús quiso enseñar que a las ansias de venganza, los cristianos debemos oponer el perdón fraterno. Únicamente con el perdón es posible salvar del desastre a la nueva sociedad de los cristianos. Y para resaltar esta contraposición, utilizó la misma expresión de la historia de Caín. Varias veces enseñó Jesús a sus discípulos que debían perdonar. Y para que no olvidaran esta obligación la dejó inmortalizada en el Padrenuestro, cuando enseñó a pedirle a Dios: “Perdónanos nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden” (Lc 11,4). “Porque si ustedes perdonan a los hombres sus ofensas, también el Padre celestial los perdonará a ustedes; pero si no perdonan a los hombres, tampoco el Padre perdonará las ofensas de ustedes” (Mt 6,14-15).

Sin embargo, y a pesar del énfasis que Jesús puso en este mandato, pocas cosas hay que le cuesten tanto a los cristianos como perdonar. Y eso se debe a que tienen una idea equivocada sobre el perdón. El primer error consiste en creer que, cuando uno perdona, le hace un favor a su enemigo. En realidad cuando uno perdona, se hace un favor a sí mismo. La misma experiencia nos enseña que cuando guardamos rencor a alguien, o tenemos un resentimiento hacia otra persona, somos nosotros los únicos perjudicados, los únicos que sufrimos, los únicos lastimados; y nos causamos daño, pasando noches sin dormir, masticando odios, envenenando nuestra mente y atormentándonos con ideas de venganzas. Mientras tanto, nuestro enemigo está en paz y no se entera de nada.

Es llamativo cómo la medicina moderna, cada vez más, reconoce que los sentimientos negativos o de odio hacia otra persona producen enfermedades físicas y psíquicas, provocan infartos, disfunciones coronarias, afecciones cardíacas, problemas en los huesos, en la piel y el sistema inmunológico. Incluso muchas de nuestras dolencias - explica la ciencia médica - son en el fondo producto de nuestros rencores ocultos. Es indudable que nuestro enemigo estaría feliz si se enterara del daño que su recuerdo provoca en nosotros.

Equivocadamente, pues, solemos creer que el que perdona pierde. En realidad el que perdona gana. Porque perdonar es quitarse uno mismo una espina dolorosa e infectada, capaz de envenenar toda una vida. El odio causa mayor daño a quien lo tiene que a quien lo recibe. Y el que se niega a perdonar sufre mucho más que aquél a quien se le niega el perdón. Porque cuando uno odia a su enemigo, pasa a depender de él. Aunque no quiera, se ata a él. Queda sujeto a la tortura de su recuerdo, y al suplicio de su presencia. Le otorga poder para perturbar su sueño, su digestión, su salud entera, y convertir toda su vida en un infierno. En cambio cuando logra perdonar, rompe los lazos que lo ataban a él, se libera, y deja de padecer.

Por eso cuando Jesús pidió que perdonemos a los demás, no lo dijo pensando en los demás. Lo dijo pensando en nosotros. Porque dentro del proyecto de Jesús está que sus seguidores sean gente sana, y que puedan vivir la vida en plenitud. Él mismo lo afirmó: “Yo he venido para que tengan vida, y la tengan en abundancia” (Jn 10,10). La segunda idea errónea que los cristianos tienen sobre el perdón, es creer que perdonar significa justificar. Que si uno perdona, de algún modo es porque “comprende” la actitud del otro, la minimiza. Que perdonar es, en el fondo, una manera de decir “aquí no ha pasado nada”.

Y no es así. A veces es mucho y muy serio lo que ha pasado. Pero si a pesar de ello uno perdona, no es porque cierra los ojos ante la evidencia de los hechos, ni porque le resulta indiferente el mal que se ha producido. Cuando a Jesús le presentaron una mujer sorprendida en pleno adulterio, Jesús la perdonó. Pero no justificó su mala conducta, ni le dijo que estaba bien lo que había hecho. Al contrario. La despidió aconsejándole: “Vete, y de ahora en adelante no peques más” (Jn 8,3-11). Con lo cual el Señor reconoció la gravedad del pecado cometido por la mujer.

Cuando uno perdona, pues, reconoce que el otro ha obrado mal, que ha cometido un hecho más o menos grave; pero aun así, y a pesar de todo, decide perdonarlo para preservar su propia salud y su bienestar interior. Perdonar, entonces, no es “disculpar”. No es liberarlo de la culpa al otro. No. Aun cuando el otro sea culpable de una mala acción, uno debe buscar perdonarlo, porque de esa manera se está librando de un sentimiento de frustración y tristeza que puede intoxicarlo. Perdonar siempre las ofensas, los agravios y los insultos no es minimizar la diferencia entre el bien y el mal, ni convertirse en cómplice del injusto, sino asumir una higiénica actitud de vida, que produce a los largos efectos benéficos y saludables.

Ariel Álvarez Valdés
Biblista

martes, 22 de julio de 2014

Atentado a la AMIA

A las 9:53 del 18 de julio de 1994 se produce una explosión en el edificio de la AMIA, que las investigaciones aún no han podido determinar fehacientemente si se debió a un coche bomba o al material explosivo escondido en un volquete de escombros, depositado frente a la entrada de la mutual judía minutos antes de la tragedia. En pocos segundos la Asociación Mutual Israelita Argentina y varios edificios aledaños quedaron reducidos a escombros. En el atentado murieron 85 personas y otras 300 quedaron heridas. 67 de las víctimas se encontraban dentro de la AMIA y otras 18 en la vereda o en edificios aledaños. Aunque al principio las cifras oficiales llegaron a contar 86 muertos, la cifra final fue de 85, ya que otras cuatro personas fueron encontradas con vida, y tres más fallecieron luego del atentado.

Fue el mayor ataque terrorista y acto antijudío en Argentina después de la Segunda Guerra Mundial. Más de 1000 viviendas y comercios cercanos quedaron destruidos, la pérdida de gas en la zona fue de gran magnitud, la onda expansiva arrasó con toda la cuadra de Pasteur al 600-700, lanzando autos, árboles, carteles y personas por los aires; los vidrios de las ventanas de las viviendas y negocios estallaron hasta a seis cuadras a la redonda. La gran mayoría de los heridos fueron trasladados al Hospital de Clínicas ubicado en Av. Córdoba y Pasteur (a solo unas cuadras) otros trasladados a hospitales públicos cercanos. Tras el atentado en su momento, la AMIA empezó a funcionar en Ayacucho 632 como centro de información sobre las víctimas y sede alternativa que en poco tiempo las funciones relacionadas a la institución funcionaron correctamente, en especial los servicios sociales.

Sobre el Atentado a la AMIA existen distintas hipótesis:

Conexión iraní. La Justicia argentina sostiene que las pruebas demuestran que el ataque fue cometido por el movimiento islámico libanés Hezbolá con el apoyo estratégico y económico del gobierno de Irán. Según la justicia, el ataque fue perpetrado por Ibrahim Hussein Berro, un militante de Hezbolá de 29 años que tiene una placa conmemorando su "martirio" en el sur del Líbano. Berro fue reconocido por una testigo. Hezbolá niega haber tenido que ver con el atentado y aduce que Berro fue muerto en enfrentamientos con las fuerzas de defensa israelíes. El estado argentino, acusó oficialmente, en 2006, al gobierno de Irán por el atentado y realizó un pedido de captura internacional a INTERPOL para ocho ex funcionarios iraníes.

Conexión siria. La otra hipótesis sostiene que fue un atentado contra el presidente Carlos Menem al cancelar el proyecto de venta de reactores nucleares a Siria y del proyecto Cóndor, que fue vendido a Egipto y que hay indicios que apuntan a Siria como país planificador del atentado a la AMIA.

Conexión de la Policía Bonaerense. Hasta ahora nadie está preso por este atentado. El proceso en Argentina fue desprolijo y con numerosas idas y venidas. En el 2005 el presidente Néstor Kirchner llamó a estas investigaciones incompetentes sin resolver como una "deshonra nacional". El juez que llevaba adelante la causa, Juan José Galeano, fue destituido y dejó de investigarse la hipótesis de una conexión local que habría sido cómplice del atentado ya que involucraba a la policía de la Provincia de Buenos Aires.

En 2003 fue elaborado por la Secretaría de Inteligencia de Estado (SIDE) de Argentina, con la colaboración del FBI, el Mossad y otros servicios europeos un informe donde se identificaba a un ciudadano apellidado Berro, Brru o Borro, como el atacante suicida y se afirmaba que el ingreso al país se había producido por la Triple Frontera junto con Ahmed Saad. El 9 de noviembre de 2005 el fiscal Nisman dijo que habían identificado al conductor suicida como Ibrahim Berro, de 21 años, gracias a los testimonios y dos fotografías aportados en Míchigan por sus hermanos. Añadió que "para la época del atentado" Hassan y Abbas Berro "ya no lo veían" a Ibrahim. Sin embargo, las declaraciones hechas el 15 de septiembre de 2005 por los hermanos Hassan y Abbas Berro en Estados Unidos, ante Nisman y Marcelo Martínez Burgos, titulares de la Unidad Fiscal AMIA, y la fiscal de Míchigan, Bárbara McQuade, que constan en un documento interno del Ministerio de Justicia desvincularon a Ibrahim Berro del hecho y uno de los hermanos aseguró haber estado con Ibrahim una o dos semanas antes de su muerte, ocurrida el 9 de septiembre de 1994.

Los hermanos sostuvieron además que Ibrahim era un discapacitado físico porque fue víctima de una explosión en el Líbano que lo dejó rengo y le afectó un pulmón. En cuanto a las fotografías, Nisman dijo haberlas exhibido a Nicolasa Romero, una mujer que dijo haber visto al conductor antes de la explosión, y que ella respondió que "tiene un gran parecido". Sin embargo, cuando el juez federal Rodolfo Canicoba Corral mostró esas fotos a Romero el 23 de septiembre de 2005, ésta declaró que no lo reconocía "como el chofer". Luego le mostraron el identikit que ella dictó el 21 de julio de 1994 y volvieron a exhibirle las fotos, a lo que respondió que veía un parecido en el rostro y la contextura de la cara pero no estaba ciento por ciento segura y posteriormente, en el juicio oral, dijo que el identikit "se parece muy poco" al chofer. Por otra parte, el identikit es de frente y ella al chofer lo vio de perfil. En el año 2003, el gobierno argentino había pedido la extradición desde el Reino Unido del ex embajador iraní Hadi Soleimanpour, acusado de participar en el atentado. La justicia británica consideró que las pruebas que culpaban al diplomático no eran suficientes y el gobierno británico no extraditó al iraní. Según el juez John Royce, leyó las "400 páginas enviadas por el magistrado argentino en conexión con el caso" sin poder encontrar "nada que constituya evidencia clara de la participación del detenido en el atentado".

El gobierno argentino rechazó de "manera categórica" las amenazas del gobierno de Irán frente al pedido de detención internacional a través de la Interpol que pesa sobre el ex presidente Ali Bahramie Rafsanjani y otros ocho cómplices sospechados de perpetrar el ataque terrorista contra la AMIA, y afirmó que las declaraciones formuladas por los funcionarios de Teherán "constituyen una injerencia en los asuntos internos de la República Argentina" El 24 de mayo de 2013, dos de los sospechosos iraníes acusados de planificar el atentado a la AMIA, Mohsén Rezaí y Alí Akbar Velayatí, fueron anunciados como candidatos para las elecciones presidenciales iraníes. En mayo de 2013, el fiscal Alberto Nisman emitió un nuevo dictamen con más de 500 páginas acusando a Irán de infiltrarse en Sudamérica para establecer redes de inteligencia destinadas a cometer, fomentar y patrocinar actos terroristas en países como Brasil, Paraguay, Uruguay, Chile, Colombia, Guyana, Trinidad y Tobago y Surinam. También atribuyó al ex agregado cultural iraní en la Argentina, Moshen Rabbani, acusado por el ataque a la AMIA, la coordinación de la penetración en Sudamérica y especialmente en Guyana a través de su discípulo Abdul Kadir, quien fue sentenciado en 2010 a prisión perpetua por su responsabilidad en el frustrado atentado al aeropuerto de Nueva York. El 18 de julio de 2014, al cumplirse veinte años del atentado, en un acto multitudinario, el vicepresidente de la AMIA, Thomas Saiegh, reclamó nuevamente la derogación del memorándum de entendimiento Argentina-Irán y exigió medidas concretas para conseguir la captura de los iraníes acusados del atentado.

El papa Francisco transmitió su "cercanía" con la comunidad israelita y los familiares de las víctimas del atentado a la AMIA. El director del Congreso Judío Latinoamericano, Claudio Epelman, visitó al pontífice y grabó en su celular el video con el mensaje. "El terrorismo es una locura", dijo Francisco 

Texto completo:

"A 20 años de la tragedia de la AMIA quiero hacer llegar mi cercanía a la comunidad israelita argentina y a todos aquellos que son familiares de las víctimas, sean judíos o sean cristianos.

20 años de la tragedia, de una locura. El terrorismo es una locura. El terrorismo solamente sabe matar, no sabe construir, destruye.

Por eso mi cercanía a todos aquellos que han visto vidas sesgadas, esperanzas truncadas, ruinas.

Algunas veces dije que Buenos Aires es una ciudad que necesitaba llorar, que todavía no había llorado lo suficiente. A riesgo de caer en un lugar común, lo repito: nos hace falta llorar. Somos muy proclives a archivar cosas, a no hacernos cargo de historias, de sufrimientos, de cosas que podrían haber sido bellas y no fueron.

Y por eso nos cuesta tanto encontrar caminos de justicia, para encarar la deuda que esta tragedia a contraído con la sociedad.

Junto a mi cercanía, junto a mi oración por todas las víctimas, también hoy va mi deseo de justicia. Que se haga justicia.

Que dios bendiga a todos. A las instituciones, a las familias. Y que dios dé paz a los que murieron en este acto de locura".

Matrimonio Indisoluble: ¿pero siempre fue así?

Según la doctrina y la praxis de nuestra Iglesia, desde hace unos ocho siglos, la indisolubilidad es una característica ineludible del matrimonio rato y consumado, si ha sido contraído por una pareja de católicos de acuerdo con la forma establecida. De manera que –por más insoportable que se tornara la convivencia entre los esposos, y a pesar de extremas inconductas de uno en contra del otro–, el vínculo matrimonial permanece incólume, y ninguno de los dos (ni siquiera el perjudicado) puede acceder de modo válido y legítimo a un nuevo matrimonio. No existe una posible alternativa a partir de lo dictaminado por el papa Alejandro III, quien gobernó la Iglesia de 1159 a 1181. Oficialmente, ésa sigue siendo la norma a la que deben ajustarse los fieles en pos de un proyecto ideal, de imposible sustentación en muchos casos. ¡Qué distinta es la realidad objetiva que nos rodea!: se multiplican cada vez más los divorcios por la vía civil y se constituyen nuevas parejas conyugales. Y la corriente sigue “in crescendo”. Son las noticias que nos llegan día a día, referidas en general a matrimonios católicos, por ser mayoría en nuestro ambiente. Pero la disgregación de la dupla matrimonial es un fenómeno verdaderamente mundial que nos pone frente a un hecho lamentable en sí mismo y también en sus consecuencias (¡no es la menor la relativa a los hijos!...).

Hay que tachar de inconsciente a quien pensara que el matrimonio pueda marchar a remolque de la moda, y que deba considerarse como una entidad acomodaticia y mudable, a semejanza de la indumentaria, del moblaje, de la vivienda o de la actividad laboral… Al contrario, se trata de una institución tan básica y raigal en la naturaleza humana que es forzoso reconocerle estabilidad, o permanencia, sin la cual se frustraría su esencia o finalidad. Con todo, en las acciones humanas, aunque sean respetables y sagradas, conviene oportunamente acompasar el ideal con la realidad, la cual, muy a menudo se empeña en complicar las cosas, y de modo particular en temas matrimoniales. La sincera intención de indisolubilidad de por vida –que debe existir sin duda en la mente y en el corazón de los que se casan–, con frecuencia, al término de algunos años (o meses…), se vuelve moralmente insostenible.Recuerdo las sabias palabras de un clérigo muy erudito y profundo conocedor de los seres humanos, que solía repetirme las siguientes ideas:

Yo no puedo admitir “ninguna indisolubilidad absoluta” fuera de la que existe entre las divinas personas de la Santísima Trinidad. La indisolubilidad que debe tener vigencia entre esposos –aun cuando sean católicos–, pienso que no es otra cosa que “el franco y firme propósito e intención de estabilidad y perseverancia” que ellos abrigan en su alma, al momento de casarse, y que luego humanamente se esfuerzan por conservar. Pero somos muy frágiles, y con frecuencia la vida nos depara contratiempos agobiantes e imprevisibles que desbaratan los planes mejor intencionados. Cuando el amor ha sido herido de muerte, el matrimonio queda va-ciado. Es claro como el agua que, por lo general, nos mostramos bastante débiles frente a las exigencias del IDEAL, a pesar de la gracia divina que quiere ayudarnos. Son legión los que han claudicado en su primer matrimonio; y, dado que carecen de vocación monacal, ellos no se resignan a vivir al margen del estado matrimonial. Es comprensible que intenten formar nueva pareja, con la esperanza de buen resultado, sin renunciar por ello a su fe religiosa, mientras soportan con inocultable disgusto que sean irremediablemente diferenciados en la habitual convivencia eclesial.

Duele mucho que la Iglesia (madre que debe desvivirse por to-dos sus hijos) no arbitre soluciones ni ofrezca una respuesta superadora de la condición en que se encuentran actualmente los “católicos divorciados que han vuelto a casarse”. Sin negar el trato correcto que reciben y el clima de espiritualidad y apostolado en que pueden moverse en el seno de la comunidad católica, ellos sienten con pesar que su situación eclesial es bastante ambigua y precaria, y –en algunos casos–, pendiente de la inconfesable perspectiva del fallecimiento del cónyuge anterior… Teólogos y juristas de peso aseguran, con sólido fundamento, que la “imposibilidad de disolver el matrimonio ‘rato y consumado’ existe solamente ‘de hecho’, porque así lo estableció un Papa, en virtud de su facultad de ‘atar y desatar’ que Cristo le confirió”. Pero ello al mismo tiempo supone que el jefe de la Iglesia, en determi-nadas circunstancias, también puede introducir modificaciones o excepciones en nuestros días, tal como efectivamente las hubo hasta fines del siglo XII. ¡El papa Francisco no puede mantenerse ajeno al clamor de tantas almas!

Por Rodolfo A. Canitano

Fuente:
Periódico Diálogo
Nro. 231 - Julio 2014
www.periodicodialogo.blogspot.com.ar

miércoles, 16 de julio de 2014

¿Quién era Barrabás?

Horas antes de morir en la cruz, Jesús de Nazaret fue sometido a una curiosa votación, junto a un personaje llamado Barrabás. No era para ganar un cargo político, sino para ganar el derecho a la vida. Jesús perdió, y tuvo que morir en la cruz. Pero ¿quién era ese personaje? Su nombre: Barrabás. Hasta el día de hoy su figura sigue siendo un misterio. Para unos era un revolucionario político, del grupo de los zelotas, que conspiraba contra el gobierno de Roma. Para otros, era un asesino. Y para Hollywood, que lo inmortalizó en una famosa película de 1962, Barrabás (magistralmente interpretado por Anthony Quinn) era el jefe de una banda de ladrones que asaltaba y saqueaba caravanas.

Tampoco los Evangelios se ponen de acuerdo sobre su identidad. Para Mateo, era “un preso famoso” (Mt 27,16). Para Marcos y Lucas, era uno de los “sediciosos que en el motín habían cometido un asesinato” (Mc 15,7; Lc 23,19). Para Juan, era “un ladrón” (Jn 18,40). Y para el libro de Los Hechos de los Apóstoles era “un homicida” (3,14). Por lo tanto, del retrato que obtenemos del Nuevo Testamento, Barrabás era tres cosas: un sedicioso político, un ladrón, y un asesino. Pero ¿era algo de todo esto Barrabás, aquel enigmático personaje que casualmente se encontraba en la cárcel de Pilato el día que juzgaron a Jesús?

La creencia más generalizada sobre Barrabás es que se trataba de un sedicioso, es decir, una especie de guerrillero o subversivo que luchaba contra el poder de Roma en Palestina. Pero de ser así, ¿cómo se explica que Poncio Pilato lo soltara tan fácilmente? Ningún gobernador romano, según lo que conocemos de la historia, habría devuelto jamás la libertad a un preso que estuviera acusado de hostilidad contra el Imperio. Por eso otros prefieren la segunda alternativa, de que Barrabás era un simple asesino, que con algunos compañeros habría matado a una persona en el ámbito privado, sin connotaciones políticas ni revolucionarias. Pero, ¿por qué entonces Mateo, al hablar de él, dice que era un preso “famoso”, en el sentido de “ilustre”, “célebre”?

No se trata sólo de alguien “muy conocido”, sino también “admirado” y “respetado”. Pablo usa esta misma palabra griega cuando, al hablar de Andrónico y Junia en Rm 16,7, dice que eran “ilustres” entre los apóstoles. ¿Cómo un ladrón puede ser venerado y tener el reconocimiento popular? La tercera hipótesis ve en Barrabás a un ladrón, un delincuente común. Pero Marcos cuenta que la multitud, al enterarse del arresto de Barrabás, fue a pedir a Pilato que lo liberara, antes de que a Pilato se le ocurriera la posibilidad de que la gente optara entre su liberación o la de Jesús (Mc 15,6-7). ¿Cómo un ladrón y delincuente como Barrabás podía despertar espontáneamente en la gente tanto fervor y entusiasmo, a tal punto de que fueron a solicitar su perdón?

Frente a tantos obstáculos insalvables que encuentran todas estas explicaciones, muchos exegetas han propuesto una cuarta solución: que Barrabás no existió. Que es una figura simbólica, imaginaria, creada por la tradición cristiana para dar mayor dramatismo y significado a la muerte de Jesucristo. Que el único acusado de carne y hueso que estuvo presente aquél día frente a la multitud fue Jesús de Nazaret. Pero si analizamos con más cuidado los datos del Nuevo Testamento quizás podamos encontrar otra respuesta menos pesimista a este problema. Ante todo, llama la atención que Marcos, el primer evangelista en escribir, cuando habla del incidente por el que arrestaron a Barrabás, se refiere a él como “el motín” (en griego, stásis) (15,7).

Resulta curioso que a un motín (o alzamiento político) se lo llame “el” motín, con artículo determinado, sin que en ninguna otra parte se aclare a cuál motín se refiere. Lo único que sabemos es que sucedió en el contexto de la Pascua. Pero, ¿cuál es este motín, ocurrido en tiempo de Pascua, y tan conocido, que no hacía falta más aclaraciones para recordarlo? En griego, la palabra stásis significa, en efecto, enfrentamiento, pelea, lucha, disputa, pero no siempre alude a un enfrentamiento subversivo o político. Por ejemplo, en Hch 15,2 stásis significa “enfrentamiento o debate doctrinal”, es decir, de ideas, sobre el tema de la circuncisión. En Hch 23,7.10 es un enfrentamiento sobre la resurrección de los muertos. En Hch 24,5 es la lucha entre judíos por las diferentes interpretaciones de la Ley.

Por lo tanto, “el” stásis de Marcos (con artículo determinado) podría traducirse también por “el enfrentamiento”, “la disputa”, o “la lucha” de carácter intelectual, incluso artística, o un certamen o concurso lúdico, que coincidiese con las fiestas de Pascua. Ahora bien, ¿cuál enfrentamiento o pugna sobresalía en aquél tiempo de tal manera que hubiera podido adquirir popularmente el apelativo absoluto de “el” enfrentamiento? Gracias al escritor judío Flavio Josefo, sabemos que el rey Herodes había construido en Jerusalén un grandioso anfiteatro o hipódromo en el valle del Tiropeón, la zona baja de la ciudad, en el que se celebraban carreras de carros y de jinetes, dotadas de importantes premios. O sea que stásis podría significar también una competición hípica, en especial una carrera de carros.

Más aún, si a alguna stásis o certamen deportivo le convenía el nombre eminente de “la” competición, era desde luego la carrera de carros, sobre todo en el ambiente de Roma, donde ésta era la máxima atracción popular, y donde se encontraban los lectores de Marcos. Ahora hay que aclarar quiénes eran los sediciosos (en griego, stasiastés) que habían cometido el asesinato, y por el que había terminado preso Barrabás (Mc 15,7). Para esto debemos analizar esta segunda palabra. Normalmente stasiastés se traduce como sedicioso, faccioso, o revolucionario político. Sin embargo la palabra puede traducirse también por perturbador, molesto, es decir, cualquier antisocial privado (como aparece en muchos textos griegos antiguos), y no necesariamente un rebelde de carácter político. De modo que aquellos stasiastés encarcelados con Barrabás podrían perfectamente haber sido unos simples alborotadores del orden público, y no unos activistas subversivos contra Roma.

Podemos concluir, pues: a)que la stásis de Marcos no es necesariamente un choque guerrillero, sino que podría referirse a una competición deportiva, a alguno de aquellos espectáculos que presenciaban los contemporáneos de Jesús en el hipódromo de Jerusalén; b)que los revoltosos que acompañaban en la cárcel a Barrabás no eran unos sublevados contra Roma, sino que podían ser unos simples espectadores excitados, provocadores, y pendencieros. Por lo tanto, no estaríamos muy errados si dijéramos que Barrabás podría haber sido un auriga (es decir, un conductor de carros de carrera), al que el pueblo admiraba y cuya liberación querían a toda costa. Y que los que estaban en prisión con él eran unos espectadores revoltosos que, por ejemplo, podían haber empujado hacia los caballos o las ruedas del carro de Barrabás a un infeliz aficionado, tal vez hostil a su ídolo, y haberle provocado la muerte, de modo que Barrabás terminó también accidentalmente implicado en el crimen.

Si esto es así, entonces se aclaran muchos de los detalles borrosos que aparecen en los Evangelios. Primero, se comprende la distinción que Marcos hace entre Barrabás y sus compañeros de prisión. Sólo a éstos los llama “revoltosos”, y sólo a éstos los presenta como autores del homicidio, mientras que de Barrabás no dice nada. Segundo, que a Barrabás se lo conociera por su apodo. En efecto, Marcos escribe: “Había uno, el llamado Barrabás”. Generalmente la expresión “llamado” alude a un sobrenombre. Así, por ejemplo: “De María nació Jesús, llamado Cristo” (Mt 1,16); “Vio a Simón, llamado Pedro” (Mt 4,18); “Dijo Tomás, llamado Mellizo” (Jn 11,16). De modo que Barrabás no era su nombre, sino su sobrenombre deportivo. Tercero, que Mateo pudiera decir de él que era un detenido “célebre” (Mt 27,16). Cuarto, que Barrabás tuviera tantos partidarios o adeptos de su actividad deportiva, que pidieran espontáneamente su liberación. Quinto, que Pilato no tuviera mayor inconveniente en concedérsela, puesto que, en definitiva, Barrabás no era propiamente culpable.

Esta interpretación tropieza, sin embargo, con un obstáculo. Y es que el Evangelio de Juan define a Barrabás como un “ladrón” (18,40). De hecho este calificativo es el que más ha influido, desde la antigüedad, para identificar a Barrabás. Al llamarlo así, ¿pensaba Juan que Barrabás era verdaderamente un delincuente que robaba y hurtaba? Podemos hallar una respuesta a esto, si tenemos en cuenta que Juan es el Evangelio más simbólico de todos, y que muchas veces su lenguaje y sus palabras esconden un sentido más profundo y alegórico de lo que a simple vista puede aparecer. Por lo tanto, tendríamos que preguntarnos: ¿qué significa “ladrón” para el Evangelio de Juan? La respuesta aparece en la parábola del Buen Pastor (Jn 10,1-18). Allí Jesús dice: “El que no entra por la puerta en el corral de las ovejas, ése es un salteador y un ladrón” (v.1). En cambio “el que entra por la puerta, ése es el Pastor de las ovejas” (v.2). “Todos los que han venido son salteadores y ladrones” (v.8). “El ladrón sólo viene a robar, matar y destruir. Yo he venido para que tengan vida, y la tengan en abundancia” (v.10).

Ariel Álvarez Valdés
Biblista